Bacarra
El bacarra es un juego de cartas cuyo origen no está bien situado en el tiempo. Hay gente que lo localiza en pleno Medievo cuando las brujas y los hechizos estaban al orden del día y los tribunales de la Inquisición luchaban por controlar este tipo de prácticas diabólicas con cartas desconocidas. Lo que sí que está bien claro es que su origen es italiano y que se extendió a Francia como la pólvora donde alcanzó unas cuotas de popularidad y aceptación desconocidas para los tiempos que corrían. Del bacarra han nacido otras vertientes de juego lo que demuestra la capacidad única de divertir a los jugadores de cartas. Por lo tanto no es algo casual que tenga tantos fanáticos esta modalidad de Blackjack.
El bacarra es un juego de cartas que está relacionado con todo lo que tenga que ver con la distinción, las clases sociales elevadas y el glamour más absoluto. En los casinos de las viejas colonias de Portugal, este juego no tiene rival y copa las primeras posiciones de popularidad y diversión con los juegos online. En regiones como los Estados Unidos de América o Sudamérica (Argentina) es un juego básico que se practica en todos y cada uno de los casinos repartidos en estas zonas americanas. Este juego es de cartas y como en todo juego de cartas hay una serie de estrategias que pueden ayudar al jugador a ganar más dinero y a ser menos improvisador. Si bien, la suerte es el principal factor que hace o deshace en este juego de cartas tan apasionante.
Si hay algo relevante del bacarra que hace que se diferencia del blackjack es que no es necesario tomar decisiones arriesgadas, sino que es posible guardarse las jugadas y ser conservador para ganar también grandes sumas de dinero. Como sucede en todos los juegos de cartas hay un número establecido al que hay que llegar o nunca superar. En el caso del bacarrá el número es 9. El valor que toman las cartas en este juego son los siguientes: el as vale uno, el 10 y las figuras adquieren una valoración nula, es decir cero; el resto de cartas posee el valor asignado por defecto. El número de cartas repartidas se da del siguiente modo: dos para el crupier y dos para el jugador.
Si con dos cartas se consigue un nueve o un ocho, ese jugador ha obtenido un natural y el reparto de cartas tienen que ser detenido automáticamente. Si el jugador, con las dos primeras cartas que reciba, consigue 6 o una puntuación mayor, tendrá la obligación de plantarse. El crupier tendrá que hacer lo mismo cuando la puntuación de sus cartas sea de 7 o superior. Los premios que reparte el bacarra son rápidos y muy directos. Es por esto que mucha gente se ha apuntado a este juego que tanta aceptación tiene en todos los casinos online del mundo. Y es que un juego tan sencillo y tan divertido como éste sólo puede tener buenas críticas.